El San Silvestre fue de más a menos

El Trigueros, durante el encuentro que disputó en Bollullos.
El San Silvestre sucumbió ante el mejor juego del Trigueros en un encuentro que comenzó dominando el equipo local, que fue poco a poco poniéndose a favor de los visitantes cuando al Sansil se le hizo demasiado largo. Hasta que se movieron como un bloque se asomaron al área triguereña, pero esto duró sólo 20 minutos. De ahí hasta el final nada funcionó en el San Silvestre, excepto Falconet y Malmagro, y un aseado Álvaro en el lateral. El Trigueros hizo un muy buen fútbol a rachas, sin continuidad, pero estuvo sobrado para controlar el partido y nunca vio peligrar la consecución de los tres puntos.
Tras dos mano a mano fallados por Guillermo con el portero, que Abel se inventó con dos pases magníficos, y un centro al área que a punto estuvo de ir a la red, las ganas de agradar del Sansil se tradujeron en unos movimientos que iban en contra del plan prefijado por Rafael Magro para su equipo. El Trigueros vio cómo su rival, que lo atosigaba jugando en bloque, se fue estirando, y a las alocadas presiones de Guillermo no respondía la media adelantando líneas, porque no era el plan, ni Felipe basculando para tapar la salida fácil del balón. El Trigueros, casi sin querer, se encontró jugando en el campo del San Silvestre y con tres rivales por detrás del balón. El gol llegó en el 21, obra de Luna, tras una serie de rechaces en el área local.
La defensa del Sansil continuó muy desprotegida, cediendo faltas al borde del área, y en el lanzamiento de una de ellas el balón tocó en el brazo de Sergio Masero, que se protegía la cara. Penalti que Requelo ejecutó magistralmente. Corría el minuto 34 y el Trigueros tenía casi hechos los deberes con el 0-2.
La gran actuación de José Antonio, el guardameta local, fue de lo más destacado del encuentro. El San Silvestre apostó decididamente por recortar distancias y el Trigueros, con los nuevos espacios listos para ser usados, se hizo con el balón y con el partido.
En el minuto 51 llegó el tercer tanto visitante obra de Benjamín, y en el 78, tras un fallo en el despeje de una cesión de José Antonio, el cuarto de Requelo. Guillermo marcó el gol del honor de falta directa, un trallazo imposible para Dela Corte.
No hubo más historia, solo un partido aburrido y en el que un fatigado San Silvestre, que notó las bajas de Isra y Rafael Alberto, con un banquillo muy corto de efectivos, no pudo más que correr tras el balón que los triguereños movían ahora con fluidez, ahora con torpeza. Sobró.
El San Silvestre perdió su identidad, y cada vez que esto ocurre pierde por más goles de la cuenta. El Trigueros jugó sin ritmo, no lo necesitó, y sólo en algunos momentos se vio el fútbol que se esperaba del equipo visitante. Ningún jugador destacó en un partido con poco brillo.
san silvestre: J. Antonio, Masero, Sergio, Juan Carlos, Guillermo, Mario, Malmagro, Falconet, Sergio Masero (Álvaro m 46), Abel, Felipe (Pelayo. m 62). TRIGUEROS: De la Corte, Raposo, Moreno , Fernando, Luna, Isaac, Benjamín (Augusto m. 67), Suárez (Cárdenas. M 75), Reyes, Requelo (Romero m 80), José M. Goles: 0-1 m. 21 Luna, 0-2 m. 34 Requelo (de penalti), 0-3 m. 51 Benjamín, 0-4 m. 78 Requelo, 1-4 m. 80 Guillermo. Árbitro: Gómez Sayago. Bien, Amonestó a los locales Mario y Sergio Masero, y a los visitantes Fernando y José M.






